LOS CINCO CAUSANTES DEL FRACASO DEL EMPRENDEDOR

Hace poco leí “EL LIBRO NEGRO DEL EMPRENDEDOR” sobre las causas del fracaso de los emprendedores  de Fernando Trías de Bes. Con el subtítulo “No digas que nunca te lo advirtieron”, la verdad es que me dio mucho bajón en un primer momento por su enfoque negativo, hasta que me di cuenta que la mejor manera de superar las dificultades es anticiparse a ellas.

El autor  expone en su libro que el 95% de los emprendedores no pasan del quinto año de aventura empresarial pero sólo el 0,02% de los textos empresariales analizan los factores de fracaso. Para evitar el fracaso hay que saber por qué se suele fracasar. Y esto es cierto también en la supervivencia de las empresas más consolidadas que pasan por periodos de crisis como el actual, por lo que resulta muy interesante conocer:

Los 5 factores claves de fracaso de un proyecto emprendedor:

  1. LA PERSONA QUE EMPRENDE:
  • Si los motivos para emprender son sobrevenidos (obligado por la necesidad o por querer huir de su situación actual), la motivación es insuficiente.
  • Falta de carácter emprendedor y amor a la incertidumbre
  • No ser luchador y rendirse. Falta de espíritu de sacrificio

2. LOS SOCIOS

  • Según el libro, mejor sólo que bien acompañado. La soledad te da velocidad y libertad
  • Si hay socios, escogerlos con criterios de honradez, alineados en valores, complementarios y con una ambición compartida.
  • Ir al 50% si cada uno no aporta lo mismo es un error. Calcular un % en función de lo que se aporta.
  • Las desavenencias entre los socios. Y la falta de confianza y comunicación son letales para cualquier proyecto

3. LA IDEA DE NEGOCIO:

  • No aferrarse a una idea, ser flexible y humilde para modificarla. Más importante es la forma y el modelo de negocio.
  • Meterse en un sector que no te gusta ni conoces.
  • Escoger sectores que estén en crisis y no son atractivos por crecimiento o rentabilidad o poca inversión.

4. LA FAMILIA:

  • Que la familia dependa en exclusiva del negocio. No contar con el apoyo incondicional de sus familiares.
  • No contar con el desequilibrio personal y profesional. Emprender supone inundar tu vida personal con tus problemas de tu vida profesional.

5. EL CRECIMIENTO:

  • Tener un modelo de negocio que no da beneficios rápidos ni es sostenible
  • No distinguir entre ser emprendedor (crear) y empresario (gestionar). Retirarse a tiempo si la gestión no es lo tuyo.

En palabras del autor: “Tu enemigo eres tú mismo. El desconocimiento de tu propio desconocimiento es la fuente de todos los fracasos.”

Ciertamente, lo peor que podemos hacer en un proyecto empresarial es no tener en cuenta estos factores de fracaso. El aprendizaje está más en el fracaso que en el éxito, aunque a veces puedes quedar agotado de tanto “aprender”. Así que aprovechemos estas ideas para enfocarnos al éxito:

  1. Cuenta con la incertidumbre y el sacrificio.
  2. Colabora con todos pero asóciate sólo si es imprescindible.
  3. Sé flexible con tu idea de negocio y elige un sector que te guste.
  4. Ten el apoyo incondicional de tu familia
  5. Persigue el crecimiento sostenible y gestiónalo.

¿Y tú, en tu proyecto empresarial, de qué fracaso has aprendido más?

DESCUBRE TU IKIGAI, EL MOTOR DE TU NEGOCIO Y DE TU VIDA

El término ikigai (escrito en japonés  生き甲斐 ) es una palabra japonesa que se traduce como la razón de ser o aquello que te hace levantarte con ilusión cada mañana. Y explica muy gráficamente el sentido de la vida mediante la unión de dos términos: 生き (iki = vida, estar vivo) y 甲斐 (gai= valor, lo que vale la pena).

Los autores Hector García y Francesc Miralles, popularizaron esta palabra en su libro “Ikigai: Los secretos de Japón para una vida larga y feliz” publicado en 2016. En él compartían las claves de la “eterna juventud” de las personas centenarias de Ogimi, un pueblo de Okinawa que es una de las regiones con mayor longevidad del mundo y que se basaba en tener una “razón de ser” que nos procure la felicidad de estar siempre ocupados. En contradicción con nuestra cultura, que espera el momento de la jubilación para “no hacer nada”, los centenarios de Okinawa tenían siempre una ocupación: cuidar la huerta, hacer artesanía, aprender idiomas o enseñar a los más pequeños. Y esta actividad les procuraba una vida con sentido y feliz.

Sin esperar a ser tan veteranos, todos nosotros podemos avanzar en buscar nuestro propósito. De hecho, si hasta ahora no te habías parado a pensar cuál es tu objetivo en la vida, ya tienes uno: descubrir tu ikigai.

Para descubrir cuál es nuestro ikigai debemos responder a estas cuatro preguntas:

1º) ¿Qué es lo que amo?

2º) ¿Qué es lo que hago bien?

3º) ¿Qué crees que el mundo necesita de ti?

4º) ¿Qué es aquello por lo que deberían pagarte?

El desafío de encontrar este propósito es conjugar estos cuatro aspectos que dan sentido completo al ikigai. Habitualmente conseguimos aunar 2 ó 3 de ellos y así nos acercamos a nuestro objetivo parcialmente, pero no llegamos a sentirnos totalmente realizados. Posiblemente en esta continua búsqueda esté la gracia de este planteamiento, lo importante quizás no es llegar, sino el camino que recorremos para encontrarlo.

Resulta muy interesante pensar en lo que tenemos y lo que nos falta cuando unimos dos de los cuatro aspectos:

  • Tenemos una PASIÓN: cuando hacemos algo que realmente nos gusta hacer y lo sabemos hacer bien
  • Conocemos nuestra MISIÓN: si algo nos encanta y además es útil para el mundo
  • Será nuestra VOCACIÓN: si aquello que es útil a la sociedad o los demás supone además nuestra forma de vida.
  • Tendremos una PROFESIÓN: cuando nos pagan por aquello que sabemos hacer bien

Incluso con 3 de los aspectos cumplidos podemos tener una sensación de vacío, inutilidad, incertidumbre o pobreza, tal y como muestra el gráfico. Sólo en el centro donde confluyen todos los círculos encontrarías tu verdadero ikigai.

Este gráfico tan “redondo” tiene la ventaja de visualizar en un sencillo formato “floral” todo lo que tenemos que tener en cuenta a la hora de plantearnos un sentido o propósito en la vida. Pero, como todos sabemos,  la puesta en práctica no es tan inmediata. Requiere un esfuerzo, un trabajo intenso que es a la vez un reto maravilloso e ilusionante. Ya sabemos el qué, ahora nos falta saber el cómo.

En nuestro programa MOTIVOS PARA LA ACCIÓN veremos cómo definir nuestra misión personal, a través de indagar en nuestros deseos y alinearlos con nuestros valores. Unos valores que nos abrirán a los otros, a la comunidad ya que sentirnos útiles a los demás es una de las claves para realizarnos como seres humanos.

También trabajaremos las herramientas que nos harán enfocar nuestra pasión para conseguir nuestra misión. La visualización de ese futuro y la toma de conciencia de tus recursos y realidad actual son las herramientas básicas de este aspecto.

Después de definir e imaginar hacia dónde vamos y desde dónde partimos, nos sumergiremos en las herramientas del trabajo con objetivos y metas concretas para conseguir hacer realidad estos sueños.

Por supuesto, indagaremos en aquellas barreras que nos impiden alcanzar todo aquello que queremos y veremos que nuestro mayor obstáculo seremos nosotros mismos.

Por último encararemos el concepto del éxito, desde el punto de vista más occidental o desde el lado más zen-oriental que nos ayudará  a encontrar las claves para convertir nuestra profesión, aquello que monetiza nuestras habilidades y deseos en una verdadera vocación, para así cerrar el círculo virtuoso del ikigai.

¿QUIÉN ES EL MÁS IMPORTANTE PARA TU EMPRESA?

Esta pregunta puede parecer confusa, ya que todas las personas son importantes para sacar adelante un proyecto empresarial, desde el mayor accionista hasta el que limpia las oficinas, y el valor de un equipo es la suma de todas sus partes.

Sin embargo, al igual que en el ejemplo del plato de huevos fritos con jamón ¿quién se implica más? ¿la gallina que pone los huevos y sigue picoteando al día siguiente? ¿O el cerdo que debe ofrecer hasta su vida para poder dar unas buenas tiras de jamón?.

Eres tú, gerente, autónomo o propietario de un negocio, el que arriesga sus bienes y sus ahorros, se lleva a casa todas sus preocupaciones, pierde su vida personal por su proyecto profesional y se entrega a él hasta el último minuto. Y eres tú, como líder de tu equipo, quién hace llevar al éxito a tu empresa. Por eso estamos seguros de que tu empresa tiene el mejor de los cuidadores posibles y cuentas con nuestra sincera admiración, porque hemos pasado por ahí y sabemos cuales son tus desvelos, tus preocupaciones y tus dudas.

Pero ¿quién te cuida a tí? Muchas veces descuidas tu salud, tu energía y tu bienestar en favor del crecimiento empresarial que crees que es tu mejor inversión. Sin embargo, no es así. La mejor inversión que puedes hacer para mejorar tu empresa es invertir en tí mismo, en estar fuerte, motivado, enfocado y con la máxima energía para ponerte (y poner a todos) en acción. No hay ninguna potente locomotora, por moderna que sea, que funcione sin un buen maquinista, aunque sea a distancia o por control remoto. Detrás siempre tiene que haber alguien que marque la dirección, que sepa dónde vamos y que dirija la máquina hacia el destino final. Y sabes perfectamente que de tu nivel de energía dependen los resultados de tu negocio.

Ese es el sentido y la oportunidad de nuestro programa de coaching ejecutivo “MOTIVOS PARA LA ACCIÓN”: descubrir la energía interna que necesitas para hacer frente al día a día de los gerentes. Con una metodología dinámica que mezcla la formación grupal con las sesiones individuales de coaching y unos resultados garantizados por nuestros clientes que dicen salir “enchufados” del programa.

Te invitamos a asistir a nuestro taller on line gratuito el próximo jueves, 18 de Febrero, para probar una de nuestras dinámicas de motivación. Te puedes inscribir en el siguiente enlace o en nuestra web www.biznesconsultores.com.

Pincha aquí y rellena el formulario de inscripción: https://forms.gle/uEG6TZLZSoijG2r8A

Como dice nuestro subtítulo del programa: “SI NO SABES ADÓNDE VAS, CUALQUIER CAMINO TE SIRVE”.

¿Te animas a descubrir tus motivos para la acción?

¿QUIÉN MOTIVA AL MOTIVADOR?

¿QUIÉN MOTIVA AL MOTIVADOR?

En nuestras empresas, tenemos que estar continuamente animando y motivando a nuestro equipo. Como decía un referente en coaching empresarial como John Whitmore:

“La tarea del líder es sencilla: conseguir que el trabajo se haga y desarrollar las capacidades del personal.”

Si nos atenemos sólo a la primera parte, podemos actuar únicamente como un jefe tradicional, pero para conseguir actuar como un líder-coach debes trabajar por conseguir la motivación del personal elevando su nivel de CONCIENCIA y RESPONSABILIDAD.

Pero para poder actuar motivando al equipo es necesario tener muy claro nuestra propia motivación: a dónde vamos, desde dónde partimos, con qué herramientas contamos, qué barreras hay que superar y cuál es nuestro plan de acción..

Al igual que la “HAKA” maorí que los jugadores de rugby de los ALL BLACKS neozelandeses bailan antes de los partidos, con la que pretenden cargarse de energía interna para enfrentarse a sus contrarios, con el espíritu del equipo alineado y una actitud de máximo compromiso con la victoria, así nosotros presentamos nuestro programa de máximo rendimiento profesional para gerentes y empresarios:

“MOTIVOS PARA LA ACCIÓN”. Cómo encontrar la energía interna para hacer frente a los retos del día a día de los gerentes

Porque, como siempre decimos a los clientes: “Tú eres lo más importante para tu empresa, y la mejor inversión que puedes hacer para ella es cuidarte tú mismo e invertir en tu (trans)formación” Y decimos transformación porque nuestros programas va más allá de la formación. A través de combinar las herramientas de consultoría y coaching y con una metodológía totalmente práctica pretendemos “transformar” a los gerentes en la mejor versión de sí mismos para obtener el máximo rendimiento de sus equipos.

Abrimos nuevo grupo el 25 de febrero. Te invitamos a saber más en nuestra presentación online del 18 de febrero a las 17:00. Inscríbete en nuestra web www.biznesconsultores.com y conocerás nuestra propia “HAKA” de la motivación.

LAS 4 FASES PARA CONSTRUIR UN BUEN GERENTE

¿Cómo construir un líder eficaz y exitoso en una Pyme? ¿Cuáles son las fases de construcción de un autónomo, gerente o propietario de un negocio para conseguir el éxito personal y profesional?

Pues igual que se construye una casa, en 4 fases:

1º) Dibujando los planos

2º) Haciendo cimientos y estructura sólidos

3º) Levantando fachadas con sus puertas y ventanas

4º) Montando el tejado y coordinando los gremios

Esta analogía nos sirve para presentar nuestro programa desarrollo integral basado en el coaching “TU LIBERTAD EMPRESARIAL” para pasar de ser un autónomo estresado con empleados a dirigir un negocio con tu equipo:

  1. PLANOS => MOTIVACIÓN:

Lo primero en todo proyecto de construcción es dibujar los planos. El diseño sobre el papel del edificio final que queremos construir es básico para empezar a trabajar. Es lo que nos permite visualizar nuestro objetivo y encontrar la energía interna para realizar nuestro plan de acción.

Este es el propósito de nuestro programa de motivación personal “MOTIVOS PARA LA ACCIÓN”.  Aprender qué es lo que realmente quieres, descubrir de dónde sale la energía que vas a necesitar para dar impulso a tu negocio, alinear tus deseos y tus valores y entender claramente que está pasando en tu empresa y en tu vida para enfocar tu misión y poder tomar decisiones que llevas tiempo postergando.

2. CIMIENTOS Y ESTRUCTURA => PRODUCTIVIDAD:

Después de la esencial fase del diseño, toca ponerse manos a la obra. Hay que poner unos buenos cimientos y trabajar en la estructura interna de una buena gestión del tiempo y planificación productiva. Se trata de trabajar en todo aquello que, igual no se ve, pero que constituye el importante trabajo interno que da fortaleza al edificio.

Esa es la idea del programa de productividad “LIBERTAD PERSONAL”. Con él empezarás a utilizar herramientas para gestionar tu tiempo. Aprenderás a planificar, priorizar y decir no a lo que no te conviene y focalizarte en las tareas más productivas. Trabajaras tus hábitos y el cambio de actitud proactiva para lograr ganar tiempo y libertad a tu vida.

3. FACHADAS, PUERTAS Y VENTANAS => VENTAS:

Una vez tenemos clara la visión y bien reforzada nuestra gestión personal, es hora de levantar las fachadas y colocar las puertas y ventanas que serán la relación de nuestro negocio con los clientes. ¿Te imaginas una casa sin puertas y ventanas? Pues eso es lo mismo que tener un negocio que no dedique un esfuerzo importante a las ventas, a la apertura al exterior. Vender es algo que muchas veces nos resulta incómodo pero es un peaje imprescindible para el desarrollo de nuestro proyecto.

Eso pretendemos con nuestro programa de ventas “OFRECE BOMBONES”. Ayudarte a implementar un eficaz proceso de ventas para tener un flujo constante de clientes. Porque si tienes un proceso de producción bien definido ¿Por qué no tienes un proceso de ventas? Mediante las herramientas de coaching te mostraremos cómo vender es tan fácil y agradable como ofrecer bombones.

4. TEJADO=> LIDERAZGO:

Por último hay que construir un tejado sólido que proteja bien toda la casa y coordinar todos los gremios en equipo para que todos los acabados y las instalaciones cumplan bien su función de la manera más eficiente. El tejado le da al edificio, además de una protección y cobertura, una imagen de solidez y unidad. Y una vez cubierta la estructura llega la difícil tarea de hacer que todos los trabajadores que se encargan de hacer que la casa sea realmente habitable se mantengan alineados con el objetivo final que marcan los planos.

Esa función del líder es la que se desarrolla en nuestro programa estrella “UN NUEVO LIDERAZGO”. Con este programa conocerás qué competencias tienes y necesitas como líder, cómo sacar el máximo potencial de tu equipo, los secretos de una comunicación eficaz, aprenderás el arte de la delegación, la resolución de problemas y la toma de decisiones y crearás un equipo de alto rendimiento para poder empezar a vivir tu vida.

Te invito a construir tu propia libertad empresarial y a conocer mejor nuestras propuestas constructivas en www.biznesconsultores.com. Puedes solicitar una entrevista personal o asistir a nuestra presentación del primer programa “MOTIVOS PARA LA ACCIÓN” el próximo jueves, 18 de febrero, a las 17:00, inscribiéndote en la misma web.

¿Te atreves a construir?

MOTIVOS PARA LA ACCIÓN

Un programa para encontrar la energía interna y hacer frente a los retos del día a día de los gerentes.

Hoy en día, la incertidumbre de autónomos, gerentes y propietarios de pymes ante el panorama desolador de la crisis sanitaria y económica nos lleva a sentirnos desorientados, agobiados e inseguros ante las acciones a adoptar en el futuro.

La clave para superar esta realidad está en acceder a esa energía interna y en el término que se descompone en las dos palabras que constituyen el título de este post:   MOTIVACIÓN= MOTIVOS + ACCIÓN. Debemos descubrir nuestra inspiración, aquello que nos mueve a actuar. Y debemos ponernos en acción teniendo en cuenta esa dirección.

Esto es lo que pretendemos ofrecer en nuestro programa “MOTIVOS PARA LA ACCIÓN” un desarrollo completo de la energía personal a través de 5 pasos que nos conducen al éxito, sea lo que sea que el éxito signifique para nosotros:

PASO 1: LO PRIMERO, SABER LO QUE REALMENTE QUIERES

“Si no sabes adónde vas, cualquier camino te sirve” (Lewis Carrol)

Empezamos con el concepto japonés del IKI-GAI, o cómo tener un sentido o propósito en la vida constituye el mayor aliciente en la gran aventura del conocimiento personal.

Conocer nuestros deseos y aspiraciones que constituyen la gasolina de nuestras acciones, diferenciar entre los deseos y los sueños, descubrir los valores personales que  definen nuestra identidad y alinear los objetivos con tus valores resulta del todo fundamental para conseguir tener el grado de compromiso necesario para que tus objetivos no se queden en el tintero.

Con ello llegaremos a trabajar tu misión personal que supone una declaración sobre la clase de personas en las que nos queremos convertir.

PASO 2: VISUALIZA TU FUTURO Y TOMA CONCIENCIA DE TU PRESENTE

“Mira las cosas no como son sino como pueden ser.” (David Schwarts)

Mediante el poder de la visualización proyectamos nuestro futuro basándonos en nuestra imaginación y generamos en nuestro cerebro la imagen del éxito. Trabajaremos sobre la línea del tiempo, teniendo en cuenta que el presente es el único lugar dónde podemos trabajar, pero partiendo de la visión de la cima y retrocediendo en el tiempo hasta el momento actual.

Mediante varias dinámicas de coaching visualizaremos las distintas áreas de nuestra vida y nos ayudarán a ser capaces de detectar nuestros puntos fuertes y áreas de mejora  más importantes.

Como cuando realizamos un viaje, una vez que tenemos una idea de a dónde queremos llegar  y sabemos desde dónde salimos, con qué equipaje contamos y qué vamos a necesitar, llega el momento de elegir las rutas y saber qué visitaremos primero y cuál va a ser la prioridad de objetivos en el itinerario.

PASO 3: USA LAS HERRAMIENTAS PARA TRABAJAR CON OBJETIVOS

“No hay personas perezosas, sino personas con objetivos impotentes.” (Anthony Robbins)

Lo básico es distinguir dos tipos de objetivos, objetivos finales y objetivos de rendimiento. Y nosotros sólo podemos trabajar con los segundos, que dependen al 100% de nosotros.

Después es fundamental definir un las cualidades de un objetivo de calidad de manera que sea capaz de mantener unos altos niveles de energía y motivación. La definición correcta de nuestro objetivo es la parte más importante para nuestro desarrollo personal.

Una vez hemos definido nuestro objetivo, es preciso filtrarlo mediante el filtrado SMART de objetivos, es decir formularlo de forma correcta, a través de preguntas poderosas.

El logro progresivo de nuestras aspiraciones depende de la disposición de seguir un proceso paso a paso. La herramienta de planificación metas facilita que se produzcan los valiosos resultados esperados.

Y por último, el seguimiento del proceso mediante el registro a corto plazo de nuestros avances en los indicadores marcados nos proporciona el feedback necesario para ajustar nuestro plan de acción.

PASO 4: SUPERA TUS BARRERAS

“Si puedes encontrar un camino sin obstáculos, probablemente no te lleve a ningún lado.” (Frank A. Clark)

Entender las fases del proceso de aprendizaje nos enseñará que muchas de las barreras están causadas más por los propios bloqueos que tenemos integrados que por “la realidad” del mundo que nos rodea y saber cómo superarlos.

Para superar bloqueos de comportamiento es importante reconocer que todos tenemos un autosaboteador dentro. Las causas del autosabotaje suelen ser inconscientes y analizaremos las más comunes. Para superar bloqueos emocionales habrá que considerar que toda emoción tiene siempre una intención positiva, es decir “la emoción trata de protegernos de algo/alguien”. Identificar y gestionar estas emociones es la base de este capítulo. Y para superar los bloqueos a nivel de creencias diferenciaremos las creencias limitantes y potenciadores y transformaremos las primeras en las segundas.

La penúltima etapa del proceso es la generación de opciones creativas.  El propósito no es encontrar la respuesta correcta, sino crear y hacer un listado de acciones opcionales tan largo como sea posible. La estimulación mental que se produce al buscar alternativas, hace fluir la creatividad.

PASO 5: VIVE TU CAMINO AL EXITO

“El éxito no es un destino, es un viaje.” (Zig Ziglar)

El éxito es algo que todos buscamos, pero lo realmente importante es saber qué es lo que significa el éxito para nosotros. Intentaremos responder a esta pregunta: ¿Qué es el éxito para ti?

Para lograrlo es imprescindible un enfoque a la acción. Las personas exitosas ponen el foco temporal en la acción del momento presente, y no en las quejas del pasado ni en el preocupación por el futuro.

En este último capítulo resumiremos los  5 peldaños del éxito con las acciones que nos hacen alcanzar nuestro éxito personal desde un punto de vista de la productividad occidental.  Así mismo, expondremos como contrapunto los 5 pilares para encontrar tu Ikigai, basado en una visión más oriental y humanística. Será como ascender y descender esta escalera del éxito hasta encontrar tu punto de equilibrio personal y profesional.

Y, por supuesto, el objetivo final de este programa es construir un plan de acción. Todo el trabajo previo de la definición del objetivo, del análisis valiente de la realidad y de  tener el mayor abanico posible de opciones, nos servirá para conseguir el máximo compromiso con la acción. Porque, en definitiva, el coaching es acción.

Si estás interesado en inscribirte en algunos de nuestros programas ponte en contacto conmigo y estaré encantado de informarte de cómo transformarte en un “motivado en acción”.

LAS 5 P’s DE UN BUEN PROPÓSITO

Un buen propósito será aquel que sea inspirador de manera que sea capaz de mantener unos altos niveles de energía y motivación. Por tanto, elevemos nuestras expectativas pero fijemos nuestros objetivos de manera que tengamos el máximo compromiso de cumplirlo.

Podemos resumir todas estas cualidades de un buen propósito con la regla nemotécnica de las 5 Ps:

  1. POSITIVO:

Primero hay que definir el resultado esperado en forma positiva. Es decir, concretar lo que la persona quiere en vez de lo que la persona no quiere. Algunas personas se centran en lo que no desean, o sea, en aquello de lo que quieren alejarse. De esta forma, enfocan su atención en el problema y se mantienen en el estado presente. Cuando se formula de forma positiva el resultado que queremos alcanzar, creamos en la mente una imagen de nuestro estado deseado y generamos una nueva dirección por la que caminar para alcanzarlo.

Por ejemplo, el clásico objetivo de “dejar de fumar” estaría mejor formulado si se plantea como “Quiero mejorar mi salud y tener mis pulmones limpios”. Así nos enfocaremos en los resultados de unos buenos hábitos y no en el acto de consumir el tabaco

2. PRECISO:

Cuanto más concreto sea un objetivo más fácil nos será alcanzarlo. Objetivos como: “Quiero sentirme mejor” o “Quiero ganar más dinero” tienen que ser concretados y no resultan útiles para trabajar con ellos.

Una de las mejores y más útiles formas de concretar los objetivos es escribirlos. Escribir aclara las ideas y las ideas motivan a la acción. Si usted no puede escribir sus metas, entonces no ha cristalizado plenamente sus ideas. La formulación debe ser breve, concisa y detallada. Un reto suele ser reducirla a siete palabras. Este es un buen ejercicio de creatividad e imaginación que le ayudará a definir lo que es verdaderamente importante para usted.

3. POSIBLE:

Que sea posible quiere decir que debe ser un objetivo hacia el cual usted puede y está dispuesto a trabajar. Cuanto más lejos en el futuro fije sus metas, más débil será su poder para motivarse. Asegúrese de planificar pasos intermedios para alcanzarlas. Todo gran viaje empieza con un primer paso y una buena planificación de pasos intermedios hace que la meta a largo plazo sea más realista. El logro de metas a corto plazo fortalece la confianza en sí mismo y en sus capacidades. El propio éxito a corto multiplica el entusiasmo y amplía su visión, haciendo que pueda ver metas antes fuera de su alcance.

Por otro lado, aunque hablamos de apuntar alto con un objetivo, si nos venimos muy arriba con nuestros buenos propósitos pueden pasar de ser retadores a frustrantes si son realmente utópicos. Cuando nos planteamos “Subir el Everest” y no disponemos de la preparación adecuada, ni tenemos la posibilidad de entrenarnos, sólo conseguiremos desanimarnos.  

4. PERSONAL:

El resultado esperado debe ser también algo que dependa de uno mismo. Para ello debe estar bajo nuestro control, de manera que podamos influir con nuestras acciones en alcanzarlo. Asumir la responsabilidad de lo que nos ocurre en la vida es el primer paso para desarrollar nuestro poder personal, que no es otra cosa que la capacidad de actuar de manera consecuente y constante en una determinada dirección. Tu poder personal depende de tu capacidad de tomar decisiones y de actuar a continuación.

Por otro lado, el objetivo por definir no deberá sobrepasar la competencia de cada uno. A menudo deseamos que otras personas cambien de comportamiento. Un objetivo como: “Deseo que mi jefe se interese más por mis problemas laborales” habrá que reformularlo sustituyendo por otro que pueda entrar en el ámbito de competencia del interesado y plantear “¿Qué puedo hacer yo para que aumente el interés de mi jefe por mis problemas laborales”

5. PERTINENTE:

Que sea importante para la persona y “ecológico” con su entorno. Para conseguir que nuestros objetivos sean adecuados y el cambio esté bien orientado es importante que comprobemos qué influencia tendrá ese cambio en otras áreas de nuestra vida o en la de las personas que nos rodean. Pregúntese ¿Qué efectos positivos o negativos tendrá el cambio en mí y en las personas que me rodean? ¿Hay ventajas reales si alcanzo lo que deseo? ¿Hay algo que yo o los demás podamos perder? ¿Ese objetivo encaja adecuadamente con el resto de mi vida? ¿Qué sucederá si hago eso?

De que contestemos estas preguntas de forma idónea, depende que el propósito que hemos definido tenga el máximo grado de compromiso e inspiración por nuestra parte.

DE BUENOS PROPOSITOS A METAS DE TRABAJO

Seguramente te has planteado para este año 2021 un listado de buenos propósitos, con muy buenas intenciones y con la ilusión de ¡por fin! este año sí cumplirlos. Pero menos del 10% de los propósitos del nuevo año se mantienen hasta fin de año y la mayoría se abandona a las 2 semanas del compromiso inicial. ¿Por qué?

Por tres razones:

1º.- Porque la gente no sabe realmente lo que quiere,

2º.- Porque no tenemos la motivación ni el compromiso al 100% para cumplirlos, y

3º.- Porque no sabemos distinguir un sueño de un objetivo

En este post vamos a aclarar las bases de un buen trabajo con objetivos y la diferencia entre los objetivos soñados y los que realmente podemos trabajar.

 “La diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha”

Este aforismo tan simple nos habla de la importancia de fijarnos un plazo para el cumplimiento de un objetivo. Sin una fecha concreta, nuestro objetivo no deja de ser un canto al sol sin ningún viso de cumplimiento. Pero, además del factor tiempo son importantes el hecho de ser concretos y estar bajo nuestro control al 100%.

Por ello se pueden distinguir dos tipos de objetivos según los define John Whitmore, OBJETIVOS ASOCIADOS AL FIN y OBJETIVOS LIGADOS AL RENDIMIENTO.

Objetivo final y de rendimiento:

  • OBJETIVO FINAL: es el objetivo final manifestado, normalmente abarca un período de tiempo más amplio (largo plazo) y suele no depender únicamente de uno mismo. Es el objetivo que marca la DIRECCIÓN del proceso y proporciona inspiración para la persona

Por ejemplo:

– “quiero acceder al puesto de Director de Ventas”

– “quiero ser líder del mercado”

– “deseo ganar la medalla de oro en la carrera”…

  • OBJETIVO DE RENDIMIENTO: son las metas intermedias (o las etapas intermedias) que sí dependen completamente de uno mismo,  que le acercan a la meta final, y suelen situarse en el corto plazo. Son los objetivos que hay que trabajar. Es mucho más fácil comprometerse con estos objetivos, porque están bajo nuestro control, que con los objetivos que no lo están.

Por ejemplo:

– “quiero crecer un 15% mi nivel de ventas”

– “quiero vender 100 unidades al mes de este nuevo producto”

– “bajar de 1 minuto mi marca personal en la prueba”…

El objetivo final proporciona la inspiración y los objetivos de rendimiento definen lo que hay que hacer y los resultados que son verdaderamente medibles.

Objetivo soñado y de trabajo.

Esta clasificación de objetivos se puede completar con otros dos conceptos, que no son propiamente objetivos en sí mismos. Por una parte, podemos hablar del propósito o deseo soñado, aquel gran porqué que nos procura el sueño o la visión de ese futuro deseado. Podemos llamarlo: el objetivo soñado.

Por otra, en la base de la pirámide las acciones o los pasos que estamos dispuestos a invertir en el proceso para alcanzar nuestros objetivos de rendimiento. Son los que se denominan los objetivos de proceso u objetivos de trabajo. Y en algunas metodologías se refieren a ellos como METAS.

Se puede visualizar todos los objetivos, desde la inspiración hasta la acción en la figura de la imagen del título adaptada de la última edición del libro de John Whitmore: “Coaching, el método para mejorar el rendimiento de las personas”

Entenderemos mejor esta caracterización de objetivos con un ejemplo:

  • Objetivo soñado: ¿Cuál es mi visión global? Mi mayor ilusión es llegar a ser el atleta nacional más completo y un deportista admirado por todos.
  • Objetivo final: ¿Qué quiero conseguir? Quiero ganar una medalla de oro en las olimpiadas de mi especialidad.
  • Objetivo de rendimiento: ¿Qué ofreceré por mi parte? Quiero bajar mi tiempo en 1 segundo cada mes en los próximos 2 años
  • Objetivos de trabajo: ¿Qué acciones emprenderé? Entrenaré 5 días por semana durante 4 horas al día. Planificaré mi temporada con un entrenador personal. Mejoraré mi alimentación con un plan nutricional específico.

Por tanto el secreto de cumplir todos esos buenos propósitos de año nuevo no es otro que convertirlos en metas de trabajo, que nos harán transformar nuestros hábitos y enfocarlos en la dirección correcta hacia nuestros objetivos soñados.

En este proceso es dónde un profesional del coaching te puede acompañar y dar solidez real a tus deseos. Si tienes una voluntad de hierro y una  motivación de acero puede que lo consigas tú sólo, pero recuerda que el 90% de personas no cumplirá su compromiso sin ayuda.

Y para definir nuestros objetivos reales y obtener la máxima motivación y compromiso te recomendamos nuestro programa “MOTIVOS PARA LA ACCIÓN” que puedes contratar en nuestra web www.biznesconsultores.com.

Relato #31 LOS CUENTOS Y LA FRUTA MASTICADA

Para que los no buscan moralejas, sino inspiración

“Érase una vez un sabio que explicaba siempre una parábola al finalizar cada clase. Pero los alumnos no siempre la entendían y un día le dijo uno de ellos:

-Maestro, tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado.

-Pido perdón por eso- Se disculpó el maestro. -Permíteme que para enmendar mi error te invite a comer una rica manzana.

-Gracias maestro. Respondió el alumno.

 -Quisiera, para agasajarte, pelarte la manzana yo mismo. ¿Me permites?

-Sí. ¡Muchas gracias!

-¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te la corte en trozos para que te sea más cómodo?- Le preguntó seguidamente el sabio.

-Me encantaría, pero no quisiera abusar de tu generosidad, maestro.

-No es un abuso si yo te lo ofrezco. Sólo deseo complacerte. Permíteme también que te la mastique antes de dártela.

Y el alumno, con cara de asco, gritó nervioso: -¡No maestro! ¡No me gustaría que hicieras eso!

El sabio hizo una pausa y concluyó: -Si yo os explicara el sentido de cada cuento, sería como daros de comer una fruta masticada.”

(cuento sufí)

No me gustan los cuentos con moraleja. Supongo que ya estoy harto de la moralina de los cuentos clásicos: “No te fíes de los extraños” (Caperucita), “Trabaja duro para protegerte” (Los tres cerditos), “No te salgas del camino marcado” (Pulgarcito), “Sé un niño bueno” (Pinocho), “No emprendas ni te arriesgues nunca” (El cuento de la lechera), etc. Todos creados con la intención más de meter miedo a los niños y educarles en la obediencia que de hacerles dormir tranquilos.

Prefiero los cuentos con inspiración. Los que sirven para despertar conciencias y no para dormir voluntades. A lo largo de estos 31 días de diciembre de 2020 me he permitido compartir lo que me inspiraba a mí cada relato que he ido recopilando o me he atrevido a crear. Pero lo importante es lo que cada uno ha podido aprender en cada relato. Como en el cuento de hoy, a nadie le gusta la fruta masticada. Si a alguien le han servido para inspirarse me alegro y si por si acaso necesita unas píldoras de iluminación en el futuro os dejo los enlaces de todos los cuentos publicados en este último post del año:

Relato #1 EL CAPULLO DE MARIPOSA: Para entender que el coaching va más allá de querer ayudar

Relato #2 EMPUJA LA VACA: Para aquellos emprendedores con miedo a perder su supuesta seguridad actual

Relato #3 LOS BROTES DE BAMBÚ: Para tener paciencia y no desesperar esperando tu momento de crecimiento

Relato #4 EL ELEFANTE Y LA ESTACA: Para los que se rinden antes de haberlo intentado

Relato #5 NASRUDIN Y LAS LLAVES: Para los que buscan la felicidad en el lugar equivocado

Relato #6 LA INUNDACIÓN: Para los que no se dan cuenta de las oportunidades que dejan pasar

Relato #7 EL GRANJERO QUE SABÍA DE NUMEROS: Para los que calculan mucho y hacen poco

Relato #8 LOS MONOS Y LOS PLATANOS: Para los que no se cuestionan sus creencias

Relato #9 EL PESCADOR Y EL EMPRESARIO: Para saber lo que de verdad nos importa

Relato #10 LA BOMBA DE AGUA Y LA BOTELLA: Para los que se enfrentan a inversiones difíciles

Relato #11 LOS DOS CAZADORES: Para los que se atreven a cambiar su estrategia de siempre

Relato #12 LA SASTRA Y EL TRAJE PERFECTO: Para los que esperan el cliente perfecto para su producto

Relato #13 LA PROFECIA AUTOCUMPLIDA: Para los agoreros que construyen su futuro

Relato #14 LOS MINEROS: Para confiar en nuestra propia capacidad de salir adelante

Relato #15 EL RATÓN OPTIMISTA: Para los que aún dudan del poder del optimismo

Relato #16 LA VIDA ES COMO EL MONOPOLY: Para tomar conciencia de lo efímero del tener

Relato #17 EL VALOR DEL ANILLO: Para los que aún no se valoran

Relato #18 EL CUBERO Y EL TUBERO: Para repensar nuestro modelo de negocio a base de esfuerzo personal

Relato #19 ZANAHORIAS, HUEVOS Y CAFÉ: Para los que no saben cómo actuar ante la adversidad

Relato #20 LA ISLA DE PASCUA: Para los que aún piensan que la naturaleza es inagotable

Relato #21 LA ESCUELA DE ANIMALES: Para reconocer y valorar las cualidades de cada miembro del equipo

Relato #22 EL MAPA DEL TESORO: Para aquellos que necesitan una guía para descubrir su negocio

Relato #23 LAS DOS HORMIGAS: Para los que aún tienen miedo al cambio

Relato #24 LA VASIJA AGRIETADA: Para los que se sienten imperfectos pero tienen mucho que dar

Relato #25 EL CIELO Y EL INFIERNO: Para los que no acaban de ver el valor de la colaboración

Relato #26 LA FAMILIA Y EL BURRO: Para los que están pendientes de lo que dicen los demás

Relato #27 LA RANA HERVIDA: Para los victimistas que se acomodan en su malestar

Relato #28 EL INGENIERO Y EL TORNILLO: Para los que les cuesta saber cómo valorar su trabajo

Relato #29 EL PRINCIPE POLLO: Para entender el papel de la sintonía en la comunicación

Relato #30 LA EPIDEMIA DE POLEN: Para los que no aprecian cuando lo tienen todo y se quejan cuando lo pierden

¡Feliz año 2021 y espero poder compartir más relatos que se me han quedado en el tintero!

Relato #30 LA EPIDEMIA DE POLEN

Para los que no aprecian cuando lo tienen todo y se quejan cuando lo pierden

“Érase una vez un pueblo en un valle fértil y abundante que vivía feliz y despreocupado, cazando y recolectando todo lo que la naturaleza le ofrecía. Cada año los vecinos construían más casas de madera, comían más carne de la caza y consumían más agua de un pozo cercano, ignorantes de que, poco a poco, la madera, los animales y el agua era cada vez más escasos y podían llegar a acabar con la vida en el bosque circundante.

La encina más vieja del bosque, dispuesta a defender a los suyos de semejante dispendio, pidió ayuda a sus amigos los chopos, los abedules, los pinos y los cedros y entre todos, al inicio de la primavera, se pusieron a producir polen en unas cantidades tan enormes como nunca había generado. El diminuto polvo amarillo cubrió por completo el cielo del valle y, aunque se dispersó tanto que apenas era visible, sus efectos pronto fueron evidentes por todos los habitantes del pueblo. Al principio empezaron con problemas para respirar, provocando fiebres leves y pérdidas de los sentidos del gusto y del olfato. En las personas más mayores, con la salud más débil, los síntomas se agravaron provocando graves dificultades respiratorias e incluso en varios casos la muerte por asfixia. Aunque los niños y los jóvenes superaban estas afecciones con pocas molestias, las casas de cuidados se saturaban y en las comunidades del pueblo donde vivía los más viejos del lugar la mortandad se multiplicó se forma alarmante.

Las autoridades, asustadas, se vieron obligadas a tomar medidas drásticas en el pueblo. Obligaron a la gente a permanecer en sus casas, a cubrir puertas y ventanas y a taparse la boca y la nariz con unos trozos de tela sujetos con cuerdas cuando tenían que salir a por comida. La actividad en el pueblo se redujo a lo mínimo, la escuela se cerró, el mercado apenas tenía género, los leñadores, cazadores y pescadores no podían trabajar. La gente estaba cabreada, quejándose todo el día y de muy mal humor. Echaban la culpa a las autoridades, los mercaderes acusaban a los cazadores, los leñadores a los escolares y todos estaban de muy mal humor. Los habitantes del pueblo tuvieron que aprender a vivir de otra manera y no se acostumbraban a la nueva y agobiante normalidad, siguiendo con la queja continua y permanente. Y así pasó la primavera, el verano y el otoño con varias olas de polen que aumentaba y se reducía coincidiendo con los ciclos naturales del bosque y la relajación de las precauciones de los vecinos.  

Y al llegar con el inicio del invierno el momento de cambiar de año, todos estaban tan hartos y tan cansados de ese maldito año que sólo querían olvidarse y pasar rápido la hoja del calendario del nuevo año, mientras seguían quejándose de su mala fortuna.

Pero la vieja encina reunió bajo sus ramas a todos los habitantes y les planteó una última prueba para acabar con la epidemia de polen. – No pasareis al año nuevo sin polen hasta que no hayáis sacado al menos 10 aprendizajes importantes de este año que acaba. Todos se extrañaron primeramente de esta petición, que les pareció imposible de cumplir, pues todo en este año había sido horrible y negativo.

A muchos incluso esta prueba les pareció cruel y obscena, sobre todo a aquellos que habían perdido sus seres queridos, su salud o sus modos de vida. Sin embargo, conforme se miraban unos a otros se dieron cuenta de que sí que podían rescatar momentos felices de este mal año y reunidos en torno a la encina el maestro empezó a apuntar todas las ideas que los vecinos iban descubriendo. Al final el maestro compartió con todos la lista y les leyó con voz profunda “los 10 regalos de este año”:

  1. Aprovechar la casa
  2. Tiempo con la familia
  3. Conocer al vecindario
  4. Conectar con personas
  5. Salir de la zona de confort
  6. Curso acelerado TIC’s
  7. Nuevas formas de trabajar
  8. Identificar lo prescindible
  9. Apreciar lo “normal”
  10. Oportunidad de reflexionar

Después de leer el último punto se hizo un largo silencio que dejó a todos asombrados de haber descubierto tantas cosas buenas de este año tan especial.

El majestuoso roble, inspirado por su propia reflexión, cortó el silencio y empezó a hablar:

 – Para este nuevo año os propongo tres propósitos que empiezan con la R de mi propio nombre y la de Reflexión que hemos hecho:

1º Reducir la caza y el consumo de todos los bienes del bosque

2º Reutilizar las maderas viejas para nuevos usos y no cortar más árboles

3º Reciclar el agua y el resto de recursos del valle.

Todos los habitantes del pueblo, agradecidos por las buenas propuestas del roble, asintieron comprometidos y se dirigieron a sus casas a celebrar esperanzados el nuevo año.

Mientras, los árboles del bosque decidieron que el mensaje ya había calado y a partir de entonces no produjeron más polen que el que necesitaban para reproducirse y no causaron más molestias a los vecinos del valle, que nunca más olvidaron esta lección.”

(relato original basado en la vida misma, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia)

Quizás parezca muy simple considerar que las epidemias son una especie de plaga bíblica que nos manda la naturaleza cuando nos portamos mal. Y ojalá en la vida real fuera tan fácil acabar con la epidemia con un sencillo compromiso de respeto medioambiental. Pero este relato, aunque nos suene conocido, es sólo un cuento.

La realidad que nos ayuda a entender el relato es que somos frágiles y vivimos en un delicado equilibrio natural en clara interdependencia con nuestro entorno. Nuestra arrogancia de especie dominante se cae al suelo por algo tan minúsculo como un grano de polen o un virus.

El relato también nos habla de que si existe una conducta que resulta francamente inútil esa es la queja permanente. De toda situación, por negativa que nos parezca, podemos sonsacar aprendizajes positivos, en cuanto dejemos de quejarnos y buscar culpables.

Y, si bien es cierto que el viejo roble ha sacado su propuesta de un manual básico de ecología práctica, no dejan de ser las 3 Rs (Reducir, Reutilizar y Reciclar) unas herramientas fundamentales para la sostenibilidad. Esta última palabra, sostenible,  es posiblemente la palabra más repetida en las web y los anuncios de todas las compañías, pero la pandemia nos ha hecho ver su verdadero significado en las empresas. Si queremos ser sostenibles hay que contar con una actitud positiva, colaborativa y equilibrada buscando el triple beneficio económico, social y medioambiental.